Geografías de la moda - El Món d'Ahir | Revista d'història d’autor

Ana Velasco Molpeceres

Geografías de la moda

Wikimedia Commons

CUANDO EN 1966 RAQUEL WELCH apareció en la película Hace un millón de años, los carteles de cine anunciaron que lucía «el primer bikini de la humanidad». La afirmación era exagerada, pero no tan falsa como podría parecer. El problema no era que fuese de piel, ese era uno de los aciertos. Las primeras prendas dela humanidad estuvieron confeccionadas con pieles de animales y, después, con fibras naturales como la lana y el lino. Con ellas se hicieron no solo los abrigos o los vestidos contra el frío que solemos atribuir a los hombres y las mujeres prehistóricos sino también faldillas, sombreros, zapatos y adornos variados. Porque la protección del clima no fue lo que dio lugar a la vestimenta, aunque fuese importante.

La moda que hoy vestimos, la indumentaria que llevamos, tiene un componente simbólico que entronca con la identidad individual y grupal. Por eso, cuando pensamos en la historia de la ropa, debemos reflexio- nar no solo sobre el calor y el frío, o el invierno y el verano, sino también acerca de la cultura, la religión, las costumbres, la organización social y política, etc. Y, por supuesto, sobre la geografía, tanto la física como la humana. Pues, ¿qué hay más humano que el dominio de un territorio? Los homínidos han sido nómadas y también sedentarios pero, sobre todo, han ocupado todo el mundo, desarrollando civilizaciones y culturas muy diferentes en las que la moda y la indumentaria tienen una enorme variedad.

El descubrimiento de América, en 1492, o el encuentro y choque de civilizaciones, evidenció que las tendencias y los usos convertían a hombres y mujeres en extraños a los ojos de los otros. En Europa se cono- cían los gustos exóticos, y de hecho eran muy admirados, pero ni la indumentaria musulmana, ni la india o ni siquiera la china fueron tan desconcertantes como las que se vieron los primeros días en el Nuevo Continente. Por su parte, los nativos americanos no tenían forma de comparar a aquellos hombres de hierro, armados con mosquetes, montados sobre caballos y con barba, una de las cosas que más les sorprendió.

Més

Aquest article pertany al número que dedica el dossier a "Moda".
Si et sembla interessant, pots comprar el número clicant aquí.

Suma’t a El Món d’Ahir

Aquests continguts són possibles gràcies a les aportacions dels subscriptors i lectors. I tu, ja en formes part? Fes-ho possible!